ADIÓS

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¿Qué hace uno cuando se queda vacía?

Yo te veía y no necesitaba nada más en mi vida, ni una gota de felicidad más, era lo correcto para hasta llegar a pensar que la vida en la que estaba no era la mía, sino un sueño, pero un sueño real, del que no quería despertar, en el que había decidido ser valiente y arriesgar. Te miraba y veía a través de tus pestañas rizadas y tus ojos color marrones claros el amor que desde hace mucho tiempo había guardado y que había decidido dártelo, sin dudarlo. Yo vi tu alma, yo te vi puro, sin maldad, sin malicia, sin alguna vez pretender pensar que me ibas a ser tanto daño. Sin pensar siquiera dudar en que algún día tu desamor y tu ausencia estarían tan presentes en mi vida como hoy y como hace tres días. Yo te vi, y también al verte te sentí. No fui tonta al confiar, no fui ingenua al darte mi confianza, fui valiente y aquí estoy, dejando huella de esto que pasó, porque a pesar de todo este dolor que me dejo tu abandono sin explicación, a pesar de esto, de todos estos días negros, quiero agradecerte porque eres lo más bonito que me ha pasado en la vida, quiero decirte que no me cansaré de recordarte y de amarte muy dentro mío, porque aunque no me quisiste en tu vida, sé que todo lo que me brindaste fue un querer sincero.

 

Para qué sufrir

Me tome esta noche para meditar y responderme a mi misma si es que iba a esperar a que me eligieras. Estaba segura que no merecía la falta de respeto que me estaba haciendo a mi misma. No merecía estar en el banco de espera, ser el plato de segunda mesa, el agregado, NO ME MERECÍAS. Tenía que creérmelo de una vez. No merecías que te espere para poder aclarar tus dudas, porque si alguien quiere de verdad algo, lo elige sin pensar, porque si alguien realmente necesita a alguien para amarlo no lo hace esperar.  Tenía que entenderlo HOY. Aunque duela.

Te la dedico… porque es la única canción con la que puedo expresar literalmente lo que siento.

Tu ausencia

Tu ausencia está presente en el tiempo, siento como respira mi alma, debastada sin aliento, fallecida por el suelo. Siento tus palabras, veo tus lágrimas buscar un rostro que nunca viste, el amor que aun sigo teniendo en mis manos vacías, oigo tu risa y al despertar me doy cuenta que ya nada es verdad, que tu apoyo y tu querer se esfumaron como el humo del cigarro que me acabo de fumar, con el viento en remolino.

Y ahora solo queda preguntar si algún día fui importante, ya pensaba contigo de la mano y ahora sigo mi rumbo en soledad, despierta en una madrugada sin aliento, puedo imaginarme durmiendo tranquilo, sin mi, sin mi , yo que como una paloma herida presiento tu corazón preguntar por mi.

Es hora de irme

No me importa si te extraño

si siento que me haces falta

No me importa si no están tus buenos días o buenas noches

Si tus chistes y mi risa desaparecen

ya no me importa

Es hora de irme

de quererme

de ver la manera de sobrevivir sin tu espectacular forma de ser

Es hora de aceptar que no me sientes como yo a ti

no, ya no. Ya no quiero sentirme sola estando tu aquí.

 

 

Disfruta de las cosas simples

Disfruta de tu alrededor, del aire que respiras, del día y de la noche, del sol al atardecer, la luna, del silencio de la madrugada, de la oscuridad de la noche.

Disfruta de una buena canción, del olor de la lluvia al caer en tierra mojada, de la fragancia de un buen café por la mañana, de la historia de un libro.

Disfruta de tu madre, de la carcajada que emite al reírse, de su voz, disfrútala alegre, molesta y también triste, disfrútala toda. Porque básicamente es la única persona que te va a querer más que a su vida.

Disfruta de tu familia, de tus hermanos, de tus abuelos, de tu padre, de tus sobrinos, abuelos, de tus mascotas, de tus tíos.

Disfruta de tu mejor amigo/a, de su risa, de todas las cosas que tiene por contarte, de lo bien que la pasan juntos/as. Disfrútalo porque es un hermano/a al que elegiste.

Disfruta tu soledad, escribe, lee, limpia tu habitación, alza todo el volumen del speaker, canta, baila, desnuda tu cuerpo, grita, salta, piensa.

Disfruta de un día cualquiera

No vas más

No vas más en mi vida. No va más tu vanidad. No va más tu deseo incontrolable por las cosas materiales. No va más tu egocentrismo disfrazado de superación. No va más tu superioridad, tu cara “bonita”, creerte mejor que todo el mundo. No va más las conversación unipersonales, donde el único tema eres tú.

Eras lo mismo de siempre. No tenías ni una cualidad que me hiciera arriesgar. No había nada para introducirte en mi vida.

Eras lo mismo de siempre. No te importaba lo interior, sino todo lo material.